Nueva Normalidad y Medio Ambiente

     Desde hace ya unos meses, a todos nos es familiar el concepto de “nueva normalidad”, el cual, como todos y todas sabemos ha sido ocasionado por la pandemia mundial que ha generado el virus SARS-CoV-2.

 

     Medidas que ya se han llevado a cabo desde el punto de vista sanitario y al objeto de minimizar el desarrollo de la pandemia, como el confinamiento de la población en sus hogares, los ajustes horarios de actividades o el distanciamiento social, han supuesto un importante cambio en el paradigma social al que estábamos acostumbrados, convenciéndonos a marchas forzadas de que dicho cambio se plantea como una realidad a corto, medio y largo plazo en las generaciones actuales.

 

     Ante esta realidad, y tomando como un hecho constatado el daño que se ha generado en la salud de la población y en la economía a escala global, cabe preguntarse también qué efectos supondrá para el planeta el nuevo engranaje al que nos enfrentamos y nos enfrentaremos en un futuro próximo, además de plantearnos si esos efectos serán positivos o negativos para el medio ambiente y los elementos que lo conforman.

 

     Para ello, a continuación se plantean una serie de aspectos fundamentales a tener en cuenta, con un enfoque de análisis de riesgos y oportunidades relacionados con las circunstancias que se están generando a causa de nuestras nuevas políticas, hábitos, conocimientos e incertidumbres:

 

·      Políticas

o  Posibles afecciones positivas para el medio

§  La disminución de actividad comercial y de transporte relacionado suponen disminución de emisiones de gases de efecto invernadero.

§  La imposición o facilidad para el desarrollo de teletrabajo repercute sinérgicamente en la disminución de emisiones a la atmósfera por reducción de transporte de personas.

§  El refuerzo de partidas presupuestarias para I+D+i repercute directa e indirectamente en el conocimiento y protección del medio ambiente.

§  Regulación más estricta en cuanto al tráfico de especies.

o  Posibles afecciones negativas para el medio:

§  Recortes en políticas ambientales.

§  Flexibilización de normativa ambiental por favorecer actividad económica.

§  Planes de recuperación que no consideran factores ambientales como el incremento de consumo de combustibles fósiles.

·      Nuevos hábitos

o  Posibles afecciones positivas para el medio

§  Reducción de movilidad con consecuente disminución de emisiones a la atmósfera.

§  La movilidad sostenible se plantea como alternativa segura, especialmente en las grandes ciudades.

§  Conocimiento y puesta en valor de espacios naturales, dada la necesidad de desarrollo de actividades con distanciamiento social.

o  Posibles afecciones negativas para el medio

§  La disminución de uso del transporte público o colectivo puede suponer un incremento del uso del coche, lo que supone impacto negativo de cara a las emisiones contaminantes.

§  Incremento de residuos generados por medidas de protección sanitaria.

§  Cambios de hábitos habitacionales, con tendencia a trasladarse a las afueras de las ciudades.

 

Conocimientos e Incertidumbres

 

     Desde un punto de vista generalista y atendiendo a los aspectos expuestos, es “la ciencia” en sus distintas vertientes, la que se presenta como elemento clave y vertebrador que dé solución y aporte criterios de sostenibilidad a las decisiones que se están tomando y las que se tomen en adelante a este respecto.

 

     El apoyo científico en la toma de decisiones y establecimiento de líneas a seguir, se antoja necesario tanto a nivel colectivo como individual, ya que si algo a dejado a la vista esta situación, es el desconocimiento e incertidumbre que predomina en los distintos colectivos sociales.

 

    Objetivamente, si adoptamos el razonamiento de aprender de nuestros errores, en adelante deberíamos considerar la necesidad de reforzar políticas que se apoyen en la comunidad científica, desde el punto de vista sanitario, social, económico y ambiental.

 

     Con ello, conseguiremos no volver a tropezar con la misma piedra cuando las condiciones sanitarias nos permitan retomar ritmos de vida similares a los anteriores a esta pandemia, y evitaremos posibles “efectos rebote” en la afección negativa que ello supone para el medio.

 

     Quizás, deberíamos plantearnos si las circunstancias actuales se podrían presentar como el escenario adecuado para diseñar soluciones a problemas medioambientales a escala global, a los cuales no hemos sabido dar solución hasta la fecha, como por ejemplo el control de emisiones de gases de efecto invernadero que favorecen al calentamiento global.

 

Jorge Morales Rodríguez

Geógrafo – Ambientalista; consultor de Luaces Consultores