Deseamos compartir una visión propositiva sobre la salida del bloqueo COVID-19, donde el ámbito social y empresarial en Canarias, se enfrenta a grandes incertidumbre, sin precedentes de referencia que nos ayuden a prever el futuro inmediato. Y creo que mañana, en un 95%, será igual que ayer.
Tras la declaración del Estado de Alerta del 14 de marzo 2020 y los sucesivos Reales Decretos, que han parado las actividades sociales y empresariales, y pendiente de la normalización en sus diversos escenarios, mayo - febrero 2021, hacemos las siguientes consideraciones sobre la previsible salida.
a) Los créditos ICO, con tipo de interés insignificante 1,5 (en algunos casos de riesgo, la banca ha solicitado el 2,5); son intereses muy bajos, y las empresas sólidas, que hayan accedido a estas líneas de tesorería, pueden asegurar la cadena de pagos-ingresos.
b) Nuestra locomotora económica (el turismo) ha cerrado y tendrá una lenta normalización, vinculada a la dinamización de los mercados emisores, líneas aéreas y la superación del miedo.
Debemos ser conscientes que es un sector económicamente solido, ya que los edificios e instalaciones están disponibles para arrancar desde que se active la demanda, y son empresas en situación sólida, ya que disponen de buenas reservas, no olvidemos que en Canarias son negocios de alto margen, (entre el 25-45%).
La parada inicial de pagos, (innecesario), será temporal y dependerá de la activación parcial de cada centro y plantas. Es más, si no se activa la oferta, no se puede activar la demanda. Por tanto las compañías hoteleras, en alto contacto con la turoperación, están pendientes de la programación de los primeros vuelos, para activar la oferta.
El coste de estar cerrados, o de abrir una planta, supone aproximadamente sobre un 20 o 30% más de coste. Pero sobretodo el inicio de ingresos y de la actividad, que puede ser abierta gradualmente, y deberá ser potenciada con ofertas de lanzamiento para estimular la demanda.
c) El resto de servicios y actividades, dependemos del grado de dinamización de la demanda; todos estamos ansiosos de la primera autorización para activar nuestras empresas. Hay actividades, como la construcción, que pueden iniciarse el 13/4, al mismo ritmo que el del 27/3; sectores como la distribución alimentaria seguirá con el consumo de alimentación y su normalización dependerá de la recuperación del turismo y la hostelería. En dicha graduación iremos todos alcanzando la normalidad.
Hay empresas y autónomos que han tenido un patrón en seco de toda la actividad, pero hay otras que con visión digital, mantienen un alto ritmo de trabajo, y en algunos casos superior al del 13/3.
Qué pasa con nuestros objetivos y previsión de resultados para el 2020. Pues habrá que recomponerlo y hacernos una redefinición como si tuviésemos un ejercicio de 6 o 9 meses. Con ingresos normalizados a ese periodo, y con algo más de gastos sobre los previstos. Si analizamos el periodo con esa perspectiva y lo comparamos con los costes del 2019, nos daremos cuenta que hay una importante bolsa de ahorro; y es probable que en algunas gamas de productos y servicios, se hayan potenciado en este año de 6 meses.
Lo que sí es indiscutible, es que si hacemos bien los deberes, saldremos reforzados para el ejercicio 2021, y en concreto, debemos:
1º Adecuar la oferta a la nueva demanda, aprender y prepararnos para los nuevos consumos del futuro.
2º Aprovechar el aprendizaje digital, para reorganizar el trabajo de estructura y simplificarlo, llevándolo a lo realmente eficiente y esencial.
3º Mejorar nuestras habilidades estratégicas, tras el aprendizaje que en este periodo hemos experimentado con revisiones casi diarias, sobre los nuevos escenarios, ante un entorno de desinformación que acelera las incertidumbres. Seguro que hemos experimentado días de euforia y depresión; pero al día siguiente hemos sabido relativizar la situación.
Creo que el estado ha tomado medidas económicas y sociales acertadas, que nos dibujan un escenario de salsa más sólido. Somos conscientes que con un altísimo riesgo de endeudamiento de país, pero son medidas valientes y sin precedentes.
Nosotros, el tejido empresarial, tenemos que mantener nuestra misión, seriedad, compromiso con nuestros clientes, y sobretodo en esta compleja etapa, CON NUESTRO EQUIPO, no olvidemos que ahora, la predisposición de nuestro capital humano, ha sido admirable en su gran mayoría.
La responsabilidad con la que actuemos, la seriedad y transparencia con la que les mantengamos informados, seguro que provocará mayor cohesión para reforzar un exitoso futuro.
Un gran abrazo virtual y mucha salud en este domingo de confinamiento y reflexión.



